Catacresis

Definición de Catacresis: Metáfora que consiste en el uso de una palabra con un sentido diferente del que originariamente le corresponde con el fin de nombrar a una cosa que carece de nombre particular.

Esta serie tiene su origen en su misma enunciación. Catacresis es una palabra que define algo que carece de nombre y se le asigna la metáfora. En este caso el alfiler pierde su función, su nombre, no es utilizado para costura o para sujetar, es utilizado para dibujar. Paradójicamente el significado que se le da a este nuevo uso del objeto es la misma palabra que define esta situación. Estoy redefiniendo el objeto. El alfiler ha sido una esencia constante en mi proceso artístico, es un símbolo de dolor, de violencia, del existencialismo humano, y ahora es un elemento que apoya mi búsqueda en el concepto ampliado de la fotografía. La fotografía no es solo la impresión sobre un papel, es dibujar con luz. En esta serie la sombra redimensiona la obra, su proyección con la luz amplia el significado.

 


Las sombras en mi trabajo no son meros reflejos de la forma, sino una extensión del significado de cada pieza. Surgen como un eco visual, una proyección que amplifica la fragilidad, la tensión y la transformación de los cuerpos y figuras que construyo. Son huellas intangibles que dialogan con el espacio, desplazando los límites de lo material hacia lo inasible.

Esta relación entre lo visible y su proyección evoca tanto el mito de la caverna de Platón como la teoría de la sombra de Carl Jung. Platón nos habla de una realidad limitada por la percepción, donde las sombras son solo una ilusión de la verdad. Jung, en cambio, profundiza en el significado psicológico de la sombra, entendida como la parte oculta de nuestra psique, lo reprimido, lo desconocido. En mi obra, las sombras no son solo efectos ópticos, sino manifestaciones de aquello que existe en un plano subconsciente, lo que no siempre queremos ver pero que nos define.

Al interactuar con la luz, los alfileres no solo sostienen y delimitan, sino que también generan nuevas presencias, formas que existen entre lo real y lo ilusorio. Como en la teoría junguiana, la sombra en mis piezas no es solo ausencia de luz, sino un reflejo de aquello que permanece oculto en nuestra propia identidad. Son cuerpos en sí mismos, versiones distorsionadas y evocadoras que nos hablan de lo que no podemos tocar pero sí percibir. En ellas habita la memoria de la imagen, su duplicación efímera, el peso de lo ausente y lo latente.

En mi obra, la sombra no es solo la consecuencia de un objeto iluminado, sino un lenguaje propio que expande el significado de cada pieza. Es un territorio donde lo físico y lo etéreo se funden, donde la luz no solo revela, sino que también oculta y transforma. Así como Jung nos invita a integrar la sombra para alcanzar la totalidad del ser, mis piezas confrontan al espectador con esa dualidad, revelando que la realidad no es absoluta, sino una construcción de lo que podemos y no podemos ver, de lo que aceptamos y lo que reprimimos.