Cuerpo es una metáfora visual que explora la delicada relación entre la fragilidad y la protección inherente al cuerpo humano. En esta pieza, un globo rojo, símbolo de vitalidad y vulnerabilidad, se encuentra encerrado dentro de una caja acrílica, rodeado de alfileres que amenazan constantemente su integridad. La tensión entre el material etéreo del globo y los afilados alfileres resalta la precariedad de la existencia, evocando tanto el peligro externo como la resistencia interna.
La obra invita al espectador a reflexionar sobre la condición humana, donde el equilibrio entre fuerza y fragilidad define nuestra experiencia en el mundo. Al encapsular este delicado momento en un espacio cerrado, Cuerpo subraya la necesidad de proteger lo esencial sin dejar de reconocer la inevitabilidad de lo efímero.